• León Irizarry

Manifiesto Neojíbaro

Actualizado: 4 jul 2021

I. Introducción

El neojíbarismo surge como respuesta a la cuestión de asimilación y colonización de nuestra isla. Es una manera de fomentar una contra-cultura, rescantando bases de nuestra antigua cultura con aspectos modernos dado a nuestro lugar en el tiempo. En el presente, elementos simplistas como cambiar el tono del azul de la monoestrellada es un claro ejemplo de la confusión interna que existe en el puertorriqueño al no conocer su pasado. ¿Qué es un jíbaro? Para poder comprendernos, debemos dar una revisada a la historia.

El término jíbaro se refiere surge de un concepto regionalista de los campesinos que viven en las zonas montañosas de Puerto Rico. Desde la llegada de la ocupación americana el 25 de julio de 1898, la forma en la que se ejercía la política y corría la economía eran visiones contrapuestas de lo establecido bajo el pasado régimen español. Pasamos de ser colonia de una monarquía, católica y mercantilista a ser colonia de una república, protestante y capitalista. La ocupación imperial de los Estados Unidos vino con un propósito de sentar bases estratégicas militares y transformar a Puerto Rico en un estado feudal. Feudal en el sentido del creciente monocultivo de la caña de azúcar y el abandono de la diversidad agraria del café y el tabaco. Ante la amplificación de la burguesía en controlar extensos latifundios, el abuso y el pillaje hacia los obreros que trabajaban la caña era común. A principios del siglo XX, los derechos laborales eran casi nulos y no fue hasta el 6 de enero de 1934 que surge la huelga de la Central en Guánica, liderada por Pedro Albizu Campos. Una de las demandas solicitadas a los patronos fue el aumento del salario de $1.50 a $2.50 con una jornada de 6 horas y que los pagos fueran semanales y no en quincena. Las peticiones fueron cumplidas por el cooperativismo existente entre los obreros en realizar exitosamente una huelga nacional.

En los años 40, la presencia del Partido Popular Democrático fue implementando como política pública en crear reformas laborales a favor del obrero, pero con una grave consecuencia: destruyendo la economía local. La propaganda americana de la Operación Bootstrap fue un proceso del desmantelamiento de no tan solo de los latifundios, sino también de toda la economía agraria en general. La argumentación barata de que la industrialización es el futuro y cosechar es cosa del pasado creó un efecto metro-centrista en tener que irse a vivir en la zona metro para conseguirse un trabajo digno. Aquellos que no lograban conseguir trabajo en Puerto Rico en una industria, el mismo gobierno subsidiaba la compra de boletos a Nueva York para conseguir, otra táctica más por parte del gobierno americano y del Partido Popular en reducir la población de Puerto Rico, más allá del uso de métodos anticonceptivos. Luis Muñoz Marín logró la caída final del sistema de transporte público de trenes en Puerto Rico con esa jugada que lo reemplazaría con el uso del automóvil desde el 1957 (año en que se clausura el Ferrocarril de Circunvalación de Puerto Rico) en adelante y con la construcción de carreteras. Se fomentó más el individualismo con la compra de carros que hoy día, representa un gran problema por la falta de alternativas de transportación.


II. El Presente, mismo problema

El pasado se repite, eso dicen y es completamente cierto, los problemas que enfrentamos en el presente son los mismos de hace 90 años atrás. En el 2017, se aprueba la reforma laboral, una medida nefasta anti-obrera que ha liquidado las pocas oportunidades de empleo existentes en la isla. Desde que sucumbió el huracán María el 20 de septiembre de 2017, muchos puertorriqueños optaron como alternativa irse de Puerto Rico a los Estados Unidos en búsqueda de una mejor calidad de vida. Los viequenses y culebrenses viviendo con el miedo de morir por la inexistencia de hospitales y de recursos en los supermercados. El sur de Puerto Rico con una infraestructura débil y cientos de propiedades destruidas por los temblores del 2019. Tenemos leyes que legalizan la evasión contributiva a los estadounidenses, con el propósito de gentrificar y hacer un Puerto Rico sin puertorriqueños. Para mantener nuestra Nación viva ante los intentos de destruir nuestra cultura y rompernos como pueblo, proponemos buscar nuestras raíces para rescatar lo práctico de nuestros ancestros complementario a los nuevos conocimientos de la civilización.


III. Economía

El manifiesto neojíbaro otorga soluciones a la problemática actual de la deficiencia en la producción nacional. Estamos regidos bajo una economía de consumo y para poder contrarrestar el Producto Interno Bruto, se requiere incrementar el Producto Nacional Bruto que es solamente de un 4.4%. El resurgir de la siembra de la caña de azúcar, café, tabaco y plátanos tiene que ir diversificada para crear una autarquía. Hay que empezar con desarrollar autosuficiencia local antes de dar un brinco a la exportación de productos. Por igual abrirnos a la tecnología agroecológica con sistemas acuaponicos. Al igual que otros tipos de tecnología para agricultura alterna para poder asegurar una base de alimentos en caso de un huracán. Dividir las cosechas entre la forma tradicional y el uso de la tecnología pudiera salvarnos en caso de un momento crítico. Para el desarrollo eficiente de la agricultura en Puerto Rico vemos el cooperativismo agrario como clave para organizar la industria de forma eficiente. Así uniendo fuerzas de agricultores individuales que muchas veces no pueden con la demanda de los supermercados pero si se unieran con otros que trabajen las mismas industrias se pudiera coordinar las cosechas para poder tener una fluidez de producto. Así también proveer trabajo fijo a un grupo de personas alrededor del año. No rechazamos la industrialización, pero sí creemos en reducir su influencia en la participación económica. La ecología es un elemento muy importante que debemos proteger porque nos conecta con la tierra y nuestro espíritu. La búsqueda de crear un sistema energético solar descentralizado en los municipios o residencias abarataría los costos y la vida del neojíbaro será más accesible.

IV. Social

El concepto de la unión familiar y comunitaria es esencial porque es una forma simple de romper con el individualismo que en su naturaleza otorga el capitalismo consumista. Vivimos en unos tiempos donde es normal ver a alguien mal e ignorar la situación sin empatía alguna. Vivimos con menos lazos entre personas y cada vez más egocentristas. Estos son los efectos de 120 años de colonización estadounidense, con nosotros mismos como centro y nuestro bienes materiales como metas, es fácil ver cómo la sociedad se deteriora. Es normal que veamos hombres matandose entre si por dinero y poder de puntos de drogas, en vez de luchar por la Patria y un bien colectivo que nos beneficiaria a todos. Por igual, vivimos años en un lugar y sin tener una relación con los vecinos. Hemos perdido mucho de ese sentido que heredamos desde los taínos con su mentalidad de la tribu, también con el catolicismo y su visión de la familia. Por eso los políticos nos roban y solo pensamos que así son las cosas y pueden cambiar. Mentira. Todo comienza cuando te deja de importar el colectivo, ahí comenzamos a perder calidad hasta que el problema nos toque a nosotros personalmente y sea demasiado tarde para luchar.

Nuestra herencia cultural luego de la colonización española es muy amplia incluyendo los indígenas Taínos, los mismos españoles, diferentes centroafricanos y, todo tipo de inmigrantes han aportado a las nuestras tradiciones que se aferran a nuestra realidad. Estas experiencias colectivas con herencias de sociedades colectivas componen la sinergia de la puertorriqueñidad. A través del tiempo se va forjando un hilo único entre el pueblo ya que reconoce la similitud entre sus hermanos y la diferencia ante el extranjero. Según el historiador Fernando Pico fue entre 1765 y 1823 los puertorriqueños se fueron afirmando sus rasgos de su nacionalidad. El autonomismo fue la semilla de nuestra cultura que siguió gestando el fruto de la semilla con el surgimiento independentista por primera vez en la rebelión de San Germán de 1809. Luego, nuestra identidad tomó su forma completa desde el grito de Lares en adelante.


V. Solución al estatus

Rechazamos contundentemente ideales populistas en busca de conseguir votos como la estadidad jíbara, concepto ficticio creado por Luis A. Ferré para condicionar la estadidad en una identidad cultural que no encaja con el puertorriqueño. Siendo estado, perderemos nuestra autonomía deportiva, el español no será nuestro lenguaje oficial y la fé católica se va a reducir al punto de ser minoría. Por el otro lado, los populares estadolibristas se disfrazan de protectores de la cultura, pero no hacen nada por preservarla en el Estado Libre Asociado y normalizan el culto de la vagancia y la dependencia. Luego están los reunificacionistas que, en cierta parte forjaron parte de la identidad puertorriqueña, el español fue racista e injusto con sus ciudadanos particularmente en el siglo XIX. La única forma de proteger la identidad puertorriqueña es con la independencia. El antillanismo es la fase final del neojibarismo, donde culmina con la unión de los hermanos antillanos del caribe planteado por Ramón Emeterio Betances: la Confederación Antillana. La opresión bajo el yugo español y americano son las cadenas que unen a tres países con tres destinos divididos por el imperialismo.


VI. Conclusión


Este ideal no tan solo es autóctono de Puerto Rico, es un proyecto metapolítico que se puede extender a todo el caribe mientras exista voluntad de un pueblo dispuesto a trabajar en equipo y romper sus cadenas. Todos somos hermanos y unidos seremos más que un sistema de dos partidos, valemos más que eso y todos están bienvenidos a formar parte del cambio.



  • León Irizarry y Julio De la Mancha



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